Un muy común malentendido es que la depresión solo puede afectar a los adultos.
En realidad la depresión ocurre a cualquier edad, incluso en niños y adolescentes.
Los estudios indican que los jóvenes latinos tienen alto riesgo de sufrir de depresión más que los jóvenes no hispanos.
Los latinos tienen un alto riesgo de sufrir depresión, un 17.7 por ciento padece esta enfermedad en algún momento de su vida.
Estas son algunas señales que los padres de familia deben vigilar de cerca el comportamiento de sus hijos.
Señales de depresión infantil
El Psicólogo Clínico, Dr. Bennet Williamson dice, “Es importante observar y escuchar a sus niños. Por ejemplo, si hay cambios repentinos en su comportamiento. Quizás son más irritables o retraídos. Puede notar que pierden peso o ganan mucho peso de repente. Hay que prestar atención y luego hacer preguntas y realmente escuchar las respuestas a estas preguntas. Porque a veces hay síntomas pero los niños no pueden verbalizar o no pueden decirlo.”
Señales de depresión infantil:
Otras señales incluyen problemas de concentración y problemas al mantener buenas calificaciones. Tal vez sufran de malestares físicos como dolor de estómago, dolor de cabeza, y falta de sueño. Quizás tengan poca energía y hasta pueden tener pensamientos de suicidio.
Hay muchas causas de la depresión infantil. Abuso, trauma, cambios drásticos en el ambiente familiar, como cambiar de domicilio y perder a los amigos, o el divorcio de los padres. Estas situaciones provocan efectos enormes en los hijos.
“Hay otras causas, por ejemplo, si se cambia de escuela, o hay problemas en la casa o un divorcio, quizás el niño no pueda manejar estos cambios bien, a veces puede causarle una depresión,” dice Williamson.
El Psicólogo, Dr. Edgar Villamarin dice, “Indiscutiblemente es un golpe. Los niños nacen en un cuna de amor, de esperanza, ellos sienten, el amor. La familia y los amigos traen el amor y los niños se acostumbran ver a su papi y mami juntos. Eso es lo normal y como ellos se sienten seguros. Cuando hay esa ruptura, desde luego que los niños se sienten tristes, deprimidos y con mucho coraje, pero recuerden que ese coraje no es rebeldía- si no que es una tristeza.”
“La depresión es una de las principales causas de suicido. En los latinos es mayor que en otros grupos. Algunos estudios muestran que hay un 10.7% de casos en nuestra población, frente al 7.3 % de los afro-americanos y el 6.3 % de los blancos no hispanos,” dice Villamarin.
“Otro síntoma es que el chico se siente como que no hay esperanza para él, que no hay mucho futuro y se siente indefenso y impotente a cambiar su futuro y su destino. Todo eso lo hace sentir poca cosa y la mayor preocupación es que entre más de esos síntomas sienta, más se aísla el chico. Más poca cosa se siente, y es posible que él no vea solución y comience a pensar, ‘¿Qué hago aquí? ¿Esto es vivir? Yo prefiero morirme,’ explica Villamarin.
También los problemas con la pubertad o la presión social que enfrentan los jóvenes, pueden orillarlos a un desajuste emocional relacionado a la depresión.
“No hay duda que los niños sí pueden tener depresión. Le puede pasar a un niño de cualquier edad y hay que recordad, de nuevo, que hay varias causas. Por ejemplo, puede ser algo químico, es decir, algo del cerebro o del cuerpo y eso tal vez no tiene que ver con la situación de donde el niño vive,” dice Williamson.
Según el doctor Williamson, hay otras formas leves de depresión infantil como la “distimia,” que es la menos visible porque no afecta el nivel de funcionamiento. Los niños pueden ir a la escuela pero no se ven alegres o si no demuestran sentimientos negativos.
¿Qué hacer si crees que su hijo o hija está deprimido?
Si estás preocupado porque tu hijo tiene una depresión, los expertos aconsejan que primero debes preguntarle: ¿Por qué estás triste? Sugieren que entonces deben escucharlo atentamente sin influenciar en su respuesta.
“Yo creo que con muchos adolescentes es muy difícil tratar de decirles las cosas a sus padres. Ya son grandes, no van a prestar mucha atención. Lo que se puede hacer es escucharlos, entender lo que están sintiendo y lo que están pensando. Entender lo que están viviendo. Entonces, eso es una ayuda, eso aumenta la comunicación entre los padres y los hijos,” explica Williamson.
Llevar a tu hijo con un especialista o psicólogo puede ayudar a crear un ambiente donde el niño o niña se sienta segura de hablar y expresar sus verdaderos sentimientos sin preocuparse de lastimar los sentimientos de sus padres.
“Con un psicólogo, el niño puede expresarse abiertamente, y va a decirle cosas que a lo mejor no les va a decir a sus padres. Quizás porque piensa que va a causar problemas para la mamá o el papá. Entonces es un ambiente seguro en que el niño puede desahogarse y hacer preguntas. Podrá sentir un fuerte apoyo. También lo que puede hacer un psicólogo es ser la voz del niño con los padres,” dice Williamson.
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